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    la haciena y los Bitcoin

    Donde la gente gana la hacienda dirija su vista!

    El impuesto indirecto al Bitcoin

    El Bitcoin es un medio de pago aceptado por la Unión Europea; así lo establece su Tribunal de Justicia en Sentencia de 22 de octubre de 2015. Esto es muy importante, porque, como medio de pago aceptado, su compraventa no se va a tributar por IVA, de igual manera que lo haría la compra de cualquier otro medio de pago (por ejemplo una divisa, como podría ser comprar dólares) o activo financiero (por ejemplo, cualquier tipo de acciones). Eso sí, no hay que confundir la compra-venta de Bitcoins con cualquier compraventa de bienes o servicios realizada mediante Bitcoins, que sí llevaría IVA (como por ejemplo el alquiler de un hotel mediante Bitcoins). Como vemos, el impuesto indirecto es fácil de entender, así que pasemos al impuesto directo, que es el verdadero quebradero de cabeza tributario en todo lo relacionado con esta criptomoneda.

    El impuesto directo al bitcoin

    Aplicando el Articulo 33 de la Ley del Impuesto de la Renta sobre Personas Físicas (IRPF): “Son ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos”. Lo que viene a decirnos este artículo es que si usted ve incrementada o alterada su riqueza, ésta va a ser derivada de un rendimiento o bien de una ganancia patrimonial, así que −con toda seguridad y escasas excepciones− usted estará obligado, de una manera u otra, a declarar este incremento de riqueza en su renta.




    La hacienda buscando sacar un provecho


    Si compras o adquieres un servicio en Bitcoin, éste tendrá un valor monetario. Y ese valor monetario será susceptible de cuantificación. Y una vez cuantificado, podrás determinar la ganancia obtenida y tributar por su beneficio o pérdida. Un ejemplo de lo que acabo de decir sería la adquisición de Bitcoin por 5.000 € y, con ellos, la compra posterior de un viaje soñado cuyo valor es 11.000 €. Hemos ganado, pues, 6.000 €, que será la ganancia patrimonial obtenida.

    Existen 3 maneras de recibir Bitcoins: por compra directa (la más utilizada), obteniéndolos al vender o prestar un servicio en Bitcoins (cada día más establecimientos lo permiten), y por último “minándolos”. El término “minar Bitcoin” puede resultar complejo, pero básicamente indica que mediante una acción continuada en la red (existen muchos profesionales que se dedican a ello a tiempo total o parcial con el objetivo de ir obteniendo la moneda) obtienes Bitcoins. Con lo cual es una actividad realizada por el “minero” con ánimo de lucro y, en ese sentido, Hacienda establece −mediante consulta vinculante− que los mineros de criptomoneda deberán darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) en el epígrafe 831.9 de la sección 1. Así, y de forma muy similar a la regulación de los jugadores de póker, el minero deberá determinar su rendimiento por diferencia entre sus ingresos (valor de los Bitcoins obtenidos) y sus gastos (gastos necesarios para la obtención del Bitcoin como podrían ser los equipos informáticos utilizados para ello).

    Como hemos visto, Hacienda no se va a olvidar de las personas implicadas en estas tres modalidades de obtención de Bitcoins. Y les hará pagar por sus operaciones con la criptomoneda.

    Por ultimo: el impuesto a la propiedad

    Además, tener Bitcoins representa tener una propiedad sobre un bien, y recordemos que el Impuesto sobre el Patrimonio grava esta propiedad. Actualmente, y con carácter general, el impuesto tendrá que declararse cuando nuestro patrimonio total (excluida la vivienda habitual) supere los 700.000 €, y en ese cálculo no deberá excluirse el valor de nuestro monedero virtual de Bitcoins. La cifra de 700.000 € puede parecer elevada para el común de los mortales, pero debemos recordar que el inversor avispado que hubiera decidido comprar Bitcoins por valor de 1.000 € en 2010, ahora tendría unos fabulosos 35 millones de dólares, y estaría obligado a declarar el Impuesto sobre Patrimonio incluso si no hubiera utilizado ni uno de los mismos.

    Ahora bien, si compraste 1000 BTC en 15.000 € gastando 15.000.000 y has sufrido una perdida de 800.000€ que va a decir la hacienda ahora?


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